
El archivo digital incompleto de la Revista MOMBAÇA
20090514
INSTRUCCIONES PARA DESTRUIR SALAMANCA Y OTROS ASENTAMIENTOS POBLADOS DE CASTILLA Y LEÓN

¡liberad al alcalde!
dejad que eduque a vuestros hijos y que barra las escuelas
dejad que os sirva el café por la mañana y que toque las sirenas de la poli
liberad al alcalde y sólo eso bastará,
¡derechos para el alcalde!
que venda, que compre, que edifique, reunifique y asocie
sólo así por fin nosotros, ciudadanos mesetarios, descansaremos en paz
dejadle ir a los polígonos, a trabajar la madera y el metal
dejad que bote la basura y que venga a recogerla
dejadle decir misa, dar clases magistrales, dejadle hacer nuevas y provechosas leyes
que acaben de una vez con nuestros sueños estúpidos de libertad y amor libre
¡basta de cadenas!, ¿la libertad? ni de coña, no nos merecemos ni una pizca
sólo el alcalde la merece, sólo él y nadie más,
¡alcalde! ¡todos somos contingentes! ¡sólo tú eres necesario!
¡dejad que crezcan los bigotes!
¡libera YA tu alcalde interior!
libera al alcalde y vive un verdadero día Pepsi,
pasados sólo unos meses, la revolución se habrá extendido por toda Castilla
y el cerdo envilecido ya no será el cerdo envilecido
y el basurero de impotentes que hoy puebla nuestras calles habrá huido con seguridad hacia playas más lejanas
y en los esqueletos de los edificios abandonados que el alcalde y sus colegas han construido camparán a sus anchas por fin los leones del Apocalipsis, sólidos y desnudos, como siempre debió ser.
José Daniel Reyna
imagen: Rodrigo Álvarez Nicieza, del proyecto «Verecundere», mayo 2008
MOMBAÇA IV: algunas imágenes
20090513
MOMBAÇA III: algunas imágenes
MOMBAÇA II: Me llaman súcubo (bienaventurados los postes telefónicos)

el poder tiene una copa negra en los dientes,
vivo en un edificio
soy paranoico
me falta el aire,
el poder quema cemento y planta postes telefónicos
bienaventurados los muertos (yo quiero ser otra cosa)
el poder mueve la imagen
(no quiero aparecer en las portadas inyectándome sangre)
produce agujas, cuenta los muertos
bienaventurados los postes telefónicos (yo no trabajo)
porque solo ellos verán a dios
el poder es bello, pulcro, simpático, tolerante y justo
yo soy paciente, pero me voy a morir.
Eduardo Zulueta






















